Victoria - Entre Ríos - Argentina

 

Escrito por Gustavo "Tato" Oberti

Quiero aclarar, que por dos motivos fundamentales voy a ser injusto y parcial en este relato.

El primero.. es que justamente por ser breve
no voy a poder nombrar a toda la gente
 que participo desde el inicio en este proyecto
y... el segundo,
es que a quien le hubiera correspondido hacerlo,
ya no esta físicamente con nosotros,
"BEBE" OBERTI
 (aunque siempre seguirá estando).

Para ordenarla, la describiría en dos etapas:

- La primera (1977-1983) en calle sarmiento, ex salón de Los Espejos, con una construcción antigua y bella que aún se conserva en parte. Comenzó siendo el sueño de tres familias, y aunque la idea original era solo heladería, idea muy avanzada para la época, pues contaba con mesas fuera y dentro del local, mozos, cartas con fotos de sus productos, Ej copas heladas, postres, etc. termino siendo también confitería, bar, pizzería y heladería.

Allí todavía se elaboraba el helado con aquellas maquinas a paleta de madera y enfriadas con baño liquido.

Luego por cuestiones de cambios de dueño del local (pues era alquilado) no se pudo continuar allí, pero como al destino no se lo puede torcer tan fácil, pero si se lo puede aceptar y mejorar, sobre todo cuando hay convicciones y trabajo.

- Segunda etapa (1983 a la actualidad) en calle Italia 461, dirección actual, y aquí con BEBE al frente y familia (sobrino incluido) comienza a renovarse el sueño, con la modernización de sus maquinas principalmente las de fabricación, que son de origen italiano, país este líder mundial en elaboración de helados artesanales, el agregado de nuevos gustos  y productos, la adecuación de su local para nuevos desafíos, renovación de su logo identificatorio, inclusión de promociones para sus clientes,  lo que da como resultado que se pueda mantener un precio mas que razonable de acuerdo a su primerísima calidad; y todo lo que se pueda seguir avanzando gracias a la magia de su fundador que aún hoy nos sigue inspirando. Pero con la convicción de siempre: calidad y artesanía.

Dije al principio que iba a ser injusto, pero no tanto como para olvidarme de la gente (CLIENTES), que siempre supieron valorar el esfuerzo y apoyaron y apoyan este emprendimiento.

Ah!!! olvidaba el origen del nombre, que se le ocurrió a sus hija Liliana ( Chichú) que refiere a una isla del pacífico.

Quizás por sus palmeras, sus aguas claras, su frescura, y tal vez por la sencillez de su gente.

MUCHAS GRACIAS por los que colaboraron y colaboran hoy formando un gran equipo.

PD: A quien quiera visitarnos, estamos en Italia 461.-